Wilhelm Reich

 

«La primera condición para coger las oportunidades dadas es la realización de nuestra propia función: somos solo los transmisores de un pasado deprava­do, hacia un futuro eventualmente mejor. No debemos ser nosotros los que edifiquemos es­te futuro. ¡no tenemos derecho de decir a nuestros hijos cómo construir su futuro! Ya hemos demostrado que somos incapaces de construir nuestro propio futuro. Lo que podemos hacer como transmisores, no obstante, es contar a nuestros hijos, dónde y cómo fracasamos, podemos, además, hacer todo lo po­sible para remover los obstáculos que están en el camino de nuestros hijos, para que construyan un mundo nuevo y mejor para ellos mismos.


No podemos, de ningún modo, predicar la "adaptación cultural" para nuestros hijos, ya que esta misma cultura ha sido desintegrada bajo nuestros pies hace más de 35 años. ¿nuestros hijos tendrán que adaptarse a este siglo de guerras, matanzas en masa, tiranía y deterioro moral?
Es imposible crear un carácter humano independiente, cuando la educación está en manos de políticos. no podemos, ni osamos vender nuestros hijos de esta manera.
No podemos decir a nuestros hijos qué tipo de mundo sería o habría que construir, pero podemos equipar nuestros hijos con el tipo de estructura ca­racterial y con el vigor biológico que les harán capaces para tomar sus pro­pias decisiones y encontrar sus propios caminos para construir, de una mane­ra racional, su propio futuro y el de sus hijos».


Tomado de “Los niños del futuro”

 

«Un niño que no está inhibido y cuya movilidad es libre no es terreno fértil para las ideologías y costumbres reaccionarias. Y a la inversa, un niño inhibido en su movilidad está predis­puesto a aceptar toda suerte de ideologías».


Tomado del libro “La revolución sexual”

[->]